se duerme a mi lado,
he vuelto a caer.
Y sigue: Tres, seis..
te llevo en mis manos,
ya no te puedo perder.
Nunca antes me había sentido así. Nunca. Si soy sincera ni siquiera pensaba que esto pudiera llegar tan lejos, no sé, es lo normal cuando se es jovén. Se rompen corazones, se disfruta, se acaba y se vuelve a empezar. Por eso jamás me hubiera imaginado que podía ser capaz de mirar a alguien a los ojos y sentir que es eso precisamente lo que quiero hacer durante toda mi vida. Pensaba que no era posible ver a alguien durante horas y que cuando se fuera, al minuto, echarle de menos, no sé, quizás era demasiado para mí. Hasta que llegó él.
Fue capaz de hacer tambalear todos mis esquemas, hacerlos añicos y reconstruir mi vida de una manera increíble. Pero no llegó a mí como un huracán que lo arrasa todo y que te enamora perdidamente. Él supo hacerlo bien, poquito a poco se metió dentro de mí, dentro de mi vida, me enamoró de una manera extraordinaria y sabe volver a enamorarme a cada momento que pasamos juntos. No es perfecto, no quiero alguien perfecto, pero hace que todo a mi alrededor lo sea. Y no voy a dejar que se vaya, le cogeré bien fuerte de la mano, tan fuerte como él me cogió del corazón.
-No puedo vivir sin ti.
-Sí que puedes. ♥
-Sí, pero no quiero.
